PETITA PALMA
En los albores del viajeun buen augurio anunciaban los exesclavos marimberos de Esmeraldas:buen viaje, buen viaje, buen viaje...entonaban aplaudiendo y rasgando la guitarra.
Fue un verdadero ritual:se desollaron árboles del bosque pacífico,la ceremonia se engalanó con coloridos trajes,para luego tocar la marimba de maderay bailar a su ritmo marimbero el pandero,después la sabia afroecuatoriana Petita Palma cerró el hechizo con una lágrima.
Y así sus nuevos hijitos partieronresguardado por una mirada agradecidade la sacerdotiza que todavía los espera en la ventana,y que no se sabe otro conjuro que el del amor.
martes, 12 de enero de 2010
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